Un mensaje de alerta de ataque japonés en Hawaii tardó 5 horas en llegar. Hubiese cambiado todo.
Después del ataque, concretamente 5 horas, un mensaje transmitido por canales comerciales fue recibido por los comandantes del ejército y la Armada de los Estados Unidos apostados en la isla. Lo envió el jefe de estado mayor George C. Marshall, desde Washington D.C, dando la advertencia a las fuerzas armadas de la isla que se preparasen para un ataque deliberado sobre Hawaii por parte de Japón.
La declaración de guerra japonesa había llegado con suficiente tiempo a la embajada de EE.UU para que el ataque sorpresa coincidiera con su anuncio, pero el personal diplomático tardó tanto en descifrar el mensaje que la declaración llegó después del ataque. Sin embargo, el servicio secreto estadounidense había interceptado y descifrado rápidamente el mensaje, pero otra vez, llegó tarde.
El ataque, perfectamente planeado y ejecutado, fue realizados por numerosos aviones japoneses. El radar de la base los detectó, y el personal de la base insistió en todo momento de que había contactos. Sin embargo, como era domingo, muchos oficiales no estaban de servicio o en su defecto, creyeron que se trataban de B17s viniendo del continente. Ante esto, la sorpresa fue total y permitió la casi total destrucción de toda la flota japonesa.
Esto es una prueba de la tecnología de la época en cuanto a transmisiones y se nota claramente, como ha cambiado.
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